Maneras de hacer política educativa

Un compañero de trabajo suele decir con ironía que hay que precaverse de los “tontos motivados”, en referencia a algunas direcciones de centro que, cuando acceden al cargo, están llenas de ideas y proyectos y “arrasan” con todo, tratando de implantar con vigor y poco tacto los cambios en los que creen. Para que nadie vea una burla malintencionada, confieso que yo mismo he podido caer en ese defecto alguna vez. En cualquier caso, no deja de ser una manera de ejercer el liderazgo: con entusiasmo por las reformas y las mejoras. Hay otra forma de hacerlo que es manejando tanto los equilibrios de intereses, que la conclusión inevitable es dejar las cosas como están. Entre ambos polos debe haber alguna manera de ejercer el liderazgo con tiento y éxito. Sigue leyendo

Nekane Aguirre: “Tenemos normas, pero ¡qué difícil es hacerlas cumplir!”

“La tendencia a la segregación es real. El sistema se define como equitativo. Esa es la intención. Cualquier documento o normativa es muy avanzada. En el decir. Lo que nos falta es en el hacer.”

“Es que hay determinados momentos en que hay una presión. Es el pueblo, son las familias, son los representantes de… El tema es si asumimos el papel de la Administración Educativa como reguladora.”

Aulas concertadas, aulas autorizadas… “Lo sé, Lo sé. Eso no está bien. Hay ahí un pequeño cambalache. Eso es una normativa del año 87, que luego se le ha pretendido dar algún retoque”

“Estamos ante un escenario muy complejo para los próximos 10 años. Yo creo que va a haber que suprimir centros. La Escuela Pública ya lo ha hecho. En la década de los 90 hubo fusiones, integraciones… La red pública sí ha hecho un ejercicio de ajuste. A lo mejor hay que ajustar también las otras redes.”

“El tema de fondo, ¿cuál es?  ¿La titularidad? ¿La financiación?… ¿Vamos a seguir manteniendo unos proyectos que quizá hay que cerrarlos? Una ley… no sé si es la palabra, lo que sí hay que hacer es hablar de todos estos temas. Los acuerdos habidos están bien, me parecen interesantes, pero eso se queda en literatura si no se entra en temas de financiación, de estructura del sistema.”

“Admito que hay una cierta infantilización, pero yo estoy confiada. Yo confío en las nuevas generaciones. Tienen muchas fuentes de información y de acceso al conocimiento. Tenemos otros riesgos y no tenemos certezas, pero yo soy optimista.”


Con algo de antelación a la hora acordada –“he sido educada en la responsabilidad”, me dice con una sonrisa nada más llegar- me está esperando en el punto de encuentro Nekane Aguirre Arregui. Hernaniarra, socióloga de formación, con más de 4 décadas de vida laboral a sus espaldas, de los que, al menos 36, han sido de dedicación completa a la educación vasca. Su rico y variado currículo comprende la docencia de euskera en Erandio, la dirección de dos COP (Deusto y Rentería), la Dirección de Innovación con Oliveri, la Viceconsejería de Educación con Sabin Intxaurraga y Anjeles Iztueta, la dirección de un centro de Formación Profesional (Easo) y la responsabilidad de Planificación de Centros de Gipuzkoa, durante casi una década. Abordo a Nekane con la perspectiva que da un año cumplido desde su jubilación, en el convencimiento de que ha de conservar muchas reflexiones interesantes de su larga hoja de servicios y con la esperanza de que su actual situación le permita una gran libertad de pensamiento. Sigue leyendo

Rehenes de nuestras ideologías

En mis dos fugaces experiencias políticas (la segunda más que la primera), siempre me llamó la atención la necesidad que tenían los partidos en los que estuve -creo que es generalizable a los demás- de “fijar postura” sin ninguna demora sobre cualquier cuestión que saltase a la actualidad, pero sobre todo la necesidad de cohesionar a todos sus militantes y cuadros por medio de una herramienta que se llamaba el “argumentario”. Era una fábrica diaria de discurso por la que algunas cabezas pensantes se dedicaban a proporcionar munición dialéctica, indicando qué es lo que había que pensar y sobre todo qué había que decir en nuestros entornos o por si algún cuadro del partido tenía que lidiar en algún foro o ante una “alcachofa”. Sigue leyendo

Ampliar el perímetro de la red pública

Comienzo el curso volviendo otra vez la mirada hacia Catalunya, para comentar en este caso una iniciativa validada por unanimidad en el Parlamento catalán a finales del curso anterior: El Govern ha aprobado un Decreto para regular la publificación de centros concertados. El Conseller de Educación ha señalado que su objetivo es fortalecer la red pública y lo ha defendido como una medida para paliar las dificultades de encontrar suelo para construir centros públicos, especialmente en el centro de las ciudades, por lo que se ofrece esta medida posibilitadora de que primero aflore y después se responda a la demanda -al parecer creciente- por la escolarización pública. Sigue leyendo

El BBVA no me enternece

El BBVA ha vuelto a ser noticia por sus prácticas sin escrúpulos. Acaba de ser imputado por revelación de secretos, cohecho y corrupción. Un borrón tiene cualquiera, pero ya hace más de dos años en este mismo blog, a propósito de una cátedra BBVA sobre ética y valores en la Universidad de Deusto, mostré mi perplejidad por que dicha cátedra llevara el nombre de un banco que había sido recientemente condenado por el asunto de las cláusulas suelo de las hipotecas, que estaba acusado de financiar industria armamentista y que ocupaba una posición destacada en el ranking de entidades desahuciadoras. Sigue leyendo

Las Ikastolas y la tercera vía

Los comienzos de verano son propicios para debates pendientes que a lo largo del curso no siempre se pueden hacer con el debido sosiego. A ello contribuyen algunos cursos de UEU, con temas atractivos relacionados con el mundo de la enseñanza: la participación, el liderazgo en los centros públicos, la superación de la dicotomía público-privado en la enseñanza… Bajo el título “Ikastola eta kooperatibismoa: publikotasun baten bila” se ha abordado esta última cuestión que ha merecido un eco mediático notable y sobre la que ahora quiero centrarme. Sigue leyendo

Nuevas titularidades para los centros educativos

¿A quién compete asegurar la educación de la ciudadanía? Para unos claramente es una obligación del Estado (no interesa aquí en qué Estado concreto prefiera vivir cada cual), que debe proveer los medios materiales y humanos y organizarlos de forma que satisfaga esta necesidad en todos y cada uno de los rincones y a todas y cada una de las personas, sin excepción. Es la garantía de una sociedad cohesionada y justa. Para otros, en cambio, la función de la educación debe residir sin duda en la sociedad, que, aunque con la ayuda económica del Estado, debe organizarse y ofrecer en las corporaciones que libremente se constituyan la pluralidad de opciones que permitan que la ciudadanía opte por un modelo u otro según sus convicciones. Aquí tenemos, en síntesis, planteado el conflicto entre lo público y lo privado, entre el derecho universal a una educación de calidad y el derecho a la libertad de enseñanza, ambos reconocidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Sigue leyendo